A veces intervenir en lugar de ayudar puede entorpecer el proceso de aprendizaje, aunque como adultos es difícil confiar en la capacidad de los niños para hacer las cosas bien ya que siempre creemos tener una mejor forma de hacerlo y nos cuesta quedarnos callados.
"Los bebés y niños pequeños seguirán naturalmente los mismos pasos que utilizan los científicos para descubrir nuevas verdades: Ellos examinan el objeto, le hacen algo y observan qué sucede y si no obtienen resultados satisfactorios, intentarán algo diferente hasta que descubran la respuesta que produzca los resultados que están buscando".
Algo que sí podemos hacer como adultos es facilitarles a los niños las experiencias necesarias para desarrollar libremente su aprendizaje, olvidarnos un poco del "no toques eso" claro, siempre y cuando la seguridad del niño no se vea afectada.
¿Cómo puedo saber cuanto aprendió mi hijo? ¿Qué tan bien maneja la computadora o cuantas palabras conoce en inglés, árabe o hawaiano? No hay exámen que pueda evaluarlo! y sinceramente no me interesa medirlo!
"A los adultos les gusta ver un progreso ordenado, que puedan medir, evaluar y controlar. Pero la disciplina natural no funciona de esa manera, empieza como algo interno que progresa en etapas, en saltos y descansos, en zig-zag ó de manera espiritual".
Me basta con ser fiel espectadora de sus ganas de aprender, y ver su carita de sorpresa cuando logra descubrir algo nuevo por sí mismo.

- Aprendiendo cómo utilizar la laptop, no han recibido lecciones al respecto, sólo nos aseguramos que no dañen algo, incluso tienen una PC de escritorio en la que pueden trabajar de forma libre -
Texto en azul extraído del cap. 5 de la publiación Ser Padres Sin Castigar.
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